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Cómo empezar a correr en el cerro

El boom del trail running en Chile crece cada vez más. ¡Cómo no, si estamos rodeados de cerros y lugares maravillosos donde realizar esta disciplina! Así es como cada día varias  personas se suman a este deporte, ya sea para comenzar a realizar actividad física o incluso muchos otros runners que, aburridos de la monotonía de la calle, han decidido moverse a la naturaleza.

Pero aunque prácticamente sean deportes muy parecidos, no nos debemos tomar esta experiencia tan a la ligera, ya que son varios los puntos que debemos considerar para sobrellevar los empinados y a veces, hostiles senderos. La técnica de carrera, la estrategia para los distintos niveles y el equipamiento adecuado son claves para esta disciplina.

Enfrentándonos al desnivel

La pendiente en los cerros es la dificultad más grande para los corredores y debemos aprender a dominarla, claro que la estrategia que implementemos va a variar según el nivel de cada deportista.

Por ejemplo, en las cuestas muy pronunciadas nuestro paso debe ser corto, casi sin despegar los pies del suelo y subiendo en forma de zigzag o pequeñas diagonales, así el esfuerzo será menor. Si esto se nos hace muy pesado podemos caminar, siempre va a ser mejor seguir en movimiento antes que agotarnos y tener que parar por completo.

Mientras que con las subidas de desnivel medio, si nuestro estado físico lo permite, podemos aumentar la frecuencia de la zancada, aunque el paso siempre debe ser corto. Lo importante es poder mantener un ritmo y bajarlo si es que no lo podemos llevar.

La buena noticia es que después de cada subida viene la esperada bajada, la parte más importante de la carrera ya que es aquí donde podemos sacar una ventaja mucho mayor en cuanto al tiempo, ya que por mucho que nos esforcemos en la subida no vamos a hacer más que agotarnos y no lograremos una gran diferencia como en la bajada. Eso sí, aquí la técnica es fundamental, porque las lesiones en esta parte de la carrera son más frecuentes.

En los terrenos  más pronunciados sin dificultad técnica debemos bajar rápido, pero con mucho cuidado, con el cuerpo ligeramente hacia atrás y utilizando los brazos para equilibrarnos. Mientras que si la bajada tiene muchas piedras o elementos que nos puedan hacer tropezar, en algunas zonas podemos utilizar la técnica de derrapaje, es decir, hacia el lado con saltitos cortos.

La importancia del equipamiento adecuado

Si pasamos del asfalto al cerro vamos a tener que hacer algunos cambios en nuestro equipo, partiendo por las zapatillas. Para el trail running necesitaremos un calzado especial, que nos entregue la amortiguación necesaria pero a la vez se agarre a la superficie, a diferencia de la zapatilla de calle que tiene la suela más plana. Otro punto a considerar es que nos sostenga bien el tobillo y no “baile” mientras corremos.

En el trail running también nos podemos ayudar con bastones especiales, si bien en Chile no son muchos los runners que están acostumbrados a usarlos en los entrenamientos, pueden ser un gran aporte para mantener el ritmo en las subidas.

Por último, la mochila de hidratación. Aquí llevamos el agua suficiente para nuestro entrenamiento. En el cerro necesitamos hidratarnos más, por la constante exposición al sol, y por lo general solemos pasar más tiempo que en la calle. En esta mochila además podemos agregar un cortaviento ligero, ya que no queremos cargar con peso extra, pero siempre es bueno estar preparado para los cambios del clima.

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