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¿Por qué no puede ser una pasión nadar en aguas abiertas?

 

El nado en aguas abiertas es una pasión en crecimiento. Hace algunos años, era muy raro ver nadadores entrenando en el mar y, más raro aún, ver a mujeres.  Hoy, sin embargo, la historia es muy diferente, dado el auge y las facilidades que brinda el litoral peruano para el desarrollo de esta disciplina.

Las primeras competencias se desarrollaron en el 2006, en la que participaron alrededor de 40 nadadores.

Gracias a la pasión de estos nadadores (quienes comenzaron a reunirse entre amigos) surgió la iniciativa de organizar las competencias de nado en aguas abiertas que se han ido convirtiendo, con el paso de los años, en las más emblemáticas del país.

Las competencias más antiguas son la que se llevan a cabo en la playa Ancón y la Travesía San Lorenzo-La Punta.  Luego, las que se disputan en la playa Las Palmas, Paracas y Máncora.

Hoy en día hay tantos nadadores que quieren nadar en el mar, que se organizan entrenamientos y competencias casi todos los fines de semana. Todos los sábados y domingos, incluso en días de semana, se pueden ver nadadores de diferentes grupos en la playa Pescadores, en el Circuito de Playas de la Costa Verde, en Lima.

Una de las razones del boom de este deporte, es la difusión a través de las redes sociales; también, debido a la aparición de grupos especializados de natación y, también, por la búsqueda de los deportistas de estar en contacto con la naturaleza. Todo esto, sumado a la seguridad que se encuentra en las competencias y entrenamientos.

En el verano se organizan muchas travesías y competencias interclubes.  Una de las más importantes es la Nadada de la Amistad, que se organiza al sur de Lima y cuyo recorrido es de 4 kilómetros; en su última edición, contó con alrededor de 300 nadadores.  Otra competencia, que se ha convertido en un clásico -pero sobre todo en un gran reto- del nado en aguas abiertas, es la “Travesía por la ruta de Olaya”.  Esta prueba cuenta con un recorrido de 22 kilómetros. Se puede realizar con o sin aletas o traje de neopreno. Lo más importante que cada atleta cuente con un equipo de apoyo.

Además de estas pruebas, existen otras que se realizan en diferentes ciudades del país y la tendencia va en crecimiento a la par con la cantidad de nadadores que se  suman a este deporte.

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