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¿Cuánto duran las zapatillas de running?

A medida que usamos nuestras zapatillas vamos viendo un deterioro, pero no solo de su apariencia. Sus materiales, sobre todo los de la suela, van perdiendo su resistencia y de a poco dejan de cumplir con su función.

Si bien no hay estudios que demuestren la asociación entre el desgaste y la producción de lesiones, las zapatillas tienen una vida útil determinada, que según los fabricantes puede variar entre 400 y 700 km dependiendo del modelo y la marca.

Para ser más exactos, el grupo de investigación BioPiex de la Universidad de Extremadura, en España, realizó un estudio para determinar si el kilometraje de la zapatilla afecta la forma en que los deportistas corren. Para esto observaron a 33 atletas que utilizaron un mismo modelo de zapatillas de la marca New Balance.

Como resultado, el estudio demostró que a los 350 kilómetros, los atletas no presentaron presiones plantares, mientras que a los 700, la presión plantar aumentó en la zona del medio pie. Con estos análisis, los investigadores concluyeron que aunque las zapatillas no presenten un desgaste, a simple vista, su uso debe ser limitado por una cantidad de kilómetros o tiempo de uso.

 

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Pero, ¿cómo sabemos que ya dejaron de cumplir con su función? A pesar de que el desgaste va a depender de varios factores, como el peso del corredor, su tipo de pisada y la superficie por la que corra, hay ciertos parámetros que nos ayudarán a saber que debemos cambiar nuestras zapatillas.

Como mencionamos al principio, no es fácil sacar el cálculo de cuánto hemos corrido con cada calzado, pero si corremos 10 kilómetros entre tres o cuatro veces por semana, tendremos que renovarlas cada seis meses aproximadamente.

Otro punto a considerar son las grietas. Si las observamos en la suela es una señal de que debemos cambiarlas. Al igual que si dejamos las zapatillas sobre una superficie plana y vemos desde el talón que tienen alguna inclinación. Todos tenemos distintas formas de pie y pisada, algunos lo hacen mayormente hacia adentro y otros tienden a forzar más la parte externa de la planta; lo importante es no dejar que nuestra zapatilla tome esa forma ya que podría interferir en nuestra pisada y en una posible lesión.

Por último, si sentimos algún dolor fuera de lo común al correr o no nos sentimos cómodos con las zapatillas podemos pensar en cambiarlas. Finalmente, estas son el equipamiento más importante para el corredor y debemos estar cómodos para disfrutar mientras corremos.

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