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Estudio biomecánico para corredores: ¿qué es y para qué sirve?

¿Qué es un estudio biomecánico? Es la evaluación corporal completa, no solamente de las plantas de los pies o el tipo de pisada que tenemos, sino también de los movimientos naturales de nuestro cuerpo cuando hacemos o practicamos un deporte.

Estos estudios suelen revisar los movimientos de las caderas, los hombros, la espalda, las rodillas y los tobillos.

Normalmente somos los deportistas quienes nos revisamos de manera exhaustiva, pero la realidad es que este tipo de estudios deberían hacerlo todas las personas, sean deportistas o no, para poder tanto detectar y prevenir alguna lesión por la biomecánica natural.

En estos estudios normalmente se detectan problemas de movimientos, que son patrones que ya venimos repitiendo de forma natural y no necesariamente son los correctos.

Esta es la razón por la que muchas veces, cuando vamos por un dolor específico como tobillo, espalda, etc, se recomiendan este tipo de estudios, para saber el origen del problema y no solamente atacar la lesión por sí misma.

 

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Estudio biomecánico:

Este tipo de estudios revisan principalmente esta serie de cuestiones:

  • La morfología del pie.
  • Dinámica del pie en reposo, caminando y corriendo.
  • Se revisa la postura para descartar problemas en columna, hombros o cuello.
  • Se debe realizar una evaluación de las cuatro posturas principales del pie: dos laterales, anterior y posterior.

Una vez realizados los estudios, se deberá definir si el paciente en cuestión es candidato o no a usar plantillas. Cuando no se califica para el uso de plantillas, se le mandarán diferentes ejercicios de rehabilitación que le ayudarán a mejorar postura, técnica, fuerza y velocidad.

Si el paciente es elegido para usar plantillas, el proceso de adaptación a las mismas llevará por lo menos un mes. Se debe empezar a usar las plantillas de manera paulatina:

  1. Primer semana. Usarlas durante la actividad por 20 minutos.
  2. Segunda semana. Usarlas durante la actividad por 30 minutos.
  3. Así hasta llegar a la hora completa.

 

Es común que de inicio salgan algunas ampollas. Esto es normal, poco a poco tu pie se irá adecuando al cambio, pero ojo: aunque se considere normal, deberás informarle a tu doctor cada cosa nueva que sientas.

No dejes de realizarte periódicamente tus estudios y lleva a cabo cada instrucción que el doctor te indique para evitar o arreglar cualquier lesión.

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